Los ojos se habrían tras los rayos de sol que incidían en mis parpados, pesaban si , pero no era difícil abrirlos y mirar donde estaba, esto no era el matorral del cual había caído presa del calor, esto no eran las verdes hojas del matorral y la herida que había causado estrago en mi pelaje ahora estaba cubierta por una suave venda de color blanco con un trozo de esparadrapo en el.
Mi cuerpo estaba cansado , como si una manada de búfalos hubieran pasado por mi espalda dolorida , o como si estuviera toda mi cabeza en plena guerra nuclear. Intenté levantarme poco a poco y me sentía muy ligera , la verdad, llevaba puesta solo una camiseta blanca larga con un símbolo de un número uno que me llegaba hasta la pantorrilla, con eso llevaba unos calcetines largos hasta las rodillas y la calefacción de aquel habitáculo era cálida, por no decir caliente para la época del año que estabamos.
La música sonaba por la casa, la verdad no sabía que estaba ta ordenada al salir del cuarto de la persona que me había recogido. La casa era pequeña, por lo que había visto por fuera cuando mi cuerpo lobuno merodeaba por los lugares, pero acogedora en todos los aspectos porque era todo en un mismo piso rodeado de arboles, pinos que dejan un pequeño sendero a lo que es el gran lago de este bello lugar.
Ande por todo el pasillo que había mirando e inspeccionando si había estado allí antes entonces vi como habían muchos cuadros colgados por las paredes antes de llegar al gran salón - comedor. Me pare detenidamente para mirar uno de ellos, lo cogí y mire la cara de las dos personas que habían allí. Era una chica, de unos 10 años en un bañador rosa cálido que abrazaba a un chico alto con el pelo largo alborotado por el supuesto mar embravecido. El chico abrazaba a la pequeña de la cintura alzándola como para tirarla al mar pero en sus ojos decía otra cosa. Mire detenidamente la cara de ese joven , como sus facciones del rostro se estiraban cuando estaba riendo y los ojos achinados no dejaban ver con claridad la tonalidad de el mismo , pero era el mismo chico que había visto salir por la ventana transformado en aquel ser tan espectacular que compartíamos.
-Oh veo que ya estas despierta- dijo una voz ronca y masculina al final del pasillo en dirección a la cocina.
Dejé la foto rápidamente en su sitio para mirar al castaño con una bandeja de desayuno delicioso.
-Siento haberte molestado, yo me puedo ir ahora mismo- dije avergonzada por las pintas que llevaba ahora mismo.
-No te preocupes, estabas mal y por lo que vi los cazadores os estaban buscando por eso te cogí y te traje aquí, no sería de muy buen gusto ver como un cazador mata a una de tu manada- sonríe entrando de nuevo a la cocina.
¿Manada?¿Era de mi misma manada?
Le seguí con paso corto mientras seguía mirando los cuadros de alrededor de la puerta de la cocina y al entrar pegué una bocanada de aire al verla.Era una cocina diminuta pero encantadora, tenía un foger de gas perfectamente limpio, menos ahora que estaba lleno de masa de tortitas, que daba paso a una nevera blanca y pequeña con unos cuantos dibujos en ella pegado con imanes de cocina, no solo habían dibujos sino también fotos. Era un marco grande de fotos y todas del mismo tipo y que se refería de lo mismo, de los lobos .También había una encimera de mármol blanco, tan blanco como mi pelaje, que ahora estaba puesto nuestro desayuno, o eso pienso yo.
-Bueno no te quedes ahí parada, he echo el desayuno, se que puede parecer muy obsceno pero desde hace unos días- dijo Louis sonriendo y sentándose en uno de los taburetes de su encimera.
-¿Como sabes que no como desde hace unos días?- pregunté cruzándome de brazos en el mismo lugar que estaba, este chico no me hará como mi padre.
-Pues la verdad te he estado observando Bertha, desde la distancia, se que es una cosa muy poco coherente pero como guardián tengo que hacerlo- dice serio,, sus facciones estaban en tensión menos su boca que tiraba una sonrisa.
¿Guardián?
-¿Quien te ha echo mi guardián? Que sepa yo llevo toda mi vida sin protección y no me ha pasado nada... grave - dije mirado el plato de comida que había puesto el en mi dirección.
-Bueno ahora mismo no te voy a contestar , vas a comer, te vas a cambiar dándote una ducha y después te voy a llevar con Galem- dijo levantándose del taburete alto para ir a la nevera.
Me resigne y me senté en el taburete enfrente de el donde estaba la comida. La boca se me hacia agua solo al ver los deliciosos manjares que habían para degustar.
-No tengas miedo tu come para eso lo hice - sonríe sentándose con un bote con forma de oso de peluche y un tapo rojo de lo mas peculiar, era miel.
-¿Miel?
-Si, no? En mi punto de vista las tortitas no son lo mismo sin miel o sirope de caramelo están deliciosas- dice soltando una leve carcajada echándose del bote a la miel tan apetitosa.
Mire mi plato compuesto de tortitas , unas dos pero en el plato principal habían como diez , y un zumo de naranja haciendo que mi estomago aullara cual lobo cansado. Cogí el tenedor con mucha timidez mientras cortaba las tortitas y me sentía observada por el sujeto que estaba comiendo sus tortitas mientras la miel le corría por la mejilla.
Me reí y cogí una servilleta que estaba al lado de mi plato para levantarme un poco del taburete y limpiarle la miel que le corría por la mejilla, ahora bajando por un mentón. Todo el rato tuve la mirada de el mirando a mis ojos grisáceos y como sus ojos azulados bajaban a mis labios pero después se cotraia y se separada un poco.
-Emm... gracias - dijo cogiendo su plato acabado para llevarlo a la pila donde estaban las sartenes y los demás cacharros que había usado hoy.
-No por favor, deja yo friego después de todo yo soy la que debe darte las gracias -dije cogiendo mi plato, que había terminado de comerme las tortitas y dejándolo en la pila donde lo dejo él.
-No tu te vas a duchar así después me visto y vamos al escondite- dijo sonriendo con una sonrisa leve, pero a la vez encantadora.
Joder... no puede ser tan perfecto.
Suspiré otra vez resignada y ande con los calcetines de lana largos pasando el marco de la puerta y arrastrando los pies por la casa haciendo que la electricidad electromagnética diera de si con mi frotamiento.Este chico era muy misterioso, solo sonreía y ante mi tacto se echaba para atrás... que raro es-
Llegué al cuarto cerrando la puerta haciendo que el cuarto se sumergiera en un ambiente caliente y lleno de recuerdos por las paredes llenas de fotos . No sabía de que eran pero si sabía una cosa, que este chico no era un simple lobo, no era un lobo común del cual todo se pueden separar, que no es uno como Salem o Sam. Sabía que Sam estaría esperándonos aun que solo le vi como lobo , nunca como persona estos diez años que teníamos la manada solo había visto a uno de ellos y desde ese momento se convirtió en mi padre.
Tendré que comprarme un móvil para poder llamarle
Apacigüé mis pensamientos mientras me quilataba la ropa y me ponía una toalla que estaba colocada en la silla del escritorio doblada perfectamente.
Escuche como llamaban a la puerta mientras me cogía el pelo en un coleta deshilachada que tenia desde hace muchísimo tiempo.
-¿Puedo entrar?- preguntó la voz masculina reconociéndolo perfectamente.
-Pasa, tranquilo- dije aferrándome a la toalla y tensando los músculos.
Entró sonriendo con un tono rosado sus pómulos dejándome una ropa encima de la cama.
-Bueno, esto es la ropa de una de mis hermanas que un día se dejo aquí, espero que te venga bien y siento haber entrado así - dice con cierto nerviosismo en la palabra dejandolo en mis manos y saliendo corriendo de allí.
-Tranquilo- dije en susurro cuando el ya no estaba, es un chico bastante raro.
Salí por la puerta y entré al baño que estaba en frente de la habitación y mire como era, impresionante. Era un baño pequeño, pero acogedor como cada habitáculo de esta casa. Tenía una bañera pequeña pero suficiente grande para que cupieran dos personas,con una graciosa cortina azul dibujados en ella unos amarillos patitos de juguete, también tenía un lavabo de mármol blanco, como el color de la nieve, al igual que el videt y el baño. Tenía un pequeño cristal del que se abrían dos puertas con los utensilios del baño, ya sabéis cepillos, pasta de dientes, hilo dental, cepillo de dientes...
Me quité la toalla y me sumergí dentro de la bañera que estaba llena al punto concreto de mi calidez corporal.Estaba llena de burbujas , como cuando era pequeña... me preguntó como estará mi padre, nunca voy a poder olvidar como detrás de los matorrales le escuchaba gritar con un grito desgarrador así...
-¿DONDE ESTAS SUCIO ANIMAS? ¡ME ROBASTE A MI HIJA, TE LA COMISTE Y NO LA DEJASTE EMPAZ! AY MI BERTHA DONDE ESTARÁ
¿Padre? ¿Mi ... mi papi? ¿ Desde cuando me esta buscando?
-BERTHA DONDE ESTAS HIJA? TE ECHO DE MENOS- dijo mi padre gritando con esos grandes pulmones que tiene
Yo también papa
-DONDE ESTAS HIJA? SAL MALA BESTIA DEVUELBEME A MI HIJA, ES MI VIDA
Si supieras que soy yo .... soy yo esa bestia.
Cada vez las palabras de mi padre se repetían cada vez mas y mas haciendo que mi cabeza estallara y al cerrar los ojos todo se calmaba, todo era de distintos colores y el bosque se teñía de un color verdaderamente único. Todo se teñía de colores fríos donde la nieve era lo principal en el, los pinos, las sequoias y los arboles estaban llenos de ellos haciendo que los escasos animales se escondieran de nosotros y del frío oleaje. Dios como echaba de menos esos momentos , no podía recordar los momentos en mi vida siendo loba , pero en mi piel lo sentía, sentía lo que era.
Salí de la bañera enrollan dome con la toalla que me había dejado Louis y cogí una toalla posada en el toallero, espero que no le moleste.
Me sequé rápidamente cada parte de mi anatomía para ponerme la ropa interior blanca lisa que me había dejado Louis de su hermana. Cogí la ropa perfectamente doblada y la extendí en la tapa del baño, bueno no era fea, al reves demasiado bonita para mi.Consistía en unos jeans claros con pequeños cortes pero insignificantes en las rodillas seguidos con una camiseta blanca con un gatito en el centro, También tenía una chaqueta de lana fina rosa pálido y unas uggs cómodas de color gris.
Demasiado bonito, mientras vaya tapada y no me de el frío.
Me puse rápido la ropa porque empecé a sentir mi cuerpo temblar ante la reacción del frío y salí de cuarto e baño para ver un puño posado en la puerta para llamar. Me quede en shock al verle ahí parado con una sonrisa que ahora estaba disuelta. Llevaba una camiseta blanca seguida por una cazadora de piel marrón claro, unos jeans holgados con una botas marrones oscuras ,la verdad es que quien lo viera nadie diría que es un lobo.
-Wow es... es... nos vamos?- dijo nervioso a lo que yo actué con una risa floja.
-Gracias por dejarme esta ropa , enserio es demasiado bonita para vestirla yo - dije sonrojada , mientras buscaba un gorro para ponerme, ya que mi punto mas débil del frío era la cabeza.
-Tranquila ,es mas podría decirte que lo vistes mejor que Lottie-dijo riéndose y sacado de su espalda un gorro de lana gris para ponérmelo en la cabeza.
-Pero como....
-Tendríamos que irnos ya Shepely estará esperándonos- dijo sonriendo y cerrando la puerta del baño para guiarme a la puerta trasera de la cocina.
La verdad no se porque íbamos por allí pero bueno , es su idea no la mía. Bajemos por las escaleras del porche trasero donde la visión era justo la misma que antes me habían dado y con paso firmé seguí a Louis por el sendero que me guiaba para llegar al punto de encuentro.
Y luego soy yo la del misterio!!!! Sigue pronto eeeeeeeeeeeeehhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!
ResponderEliminarEl sera raro segun ella pero es mas mono :)